Milagros Cotidianos

Hay días maravillosos aunque no luzca el sol y ,en otras ocasiones, aunque Dios nos obsequie con un sol espléndido, en nuestro corazón habita la tristeza.

La Madre del Cielo alivia, con su Sonrisa y su Mirada Maternal, todas las circunstancias que nos impiden estar alegres y cuando menos lo esperamos, ella, con su maravillosa mano amiga, aparta todo aquello que inunda nuestro espíritu de intranquilidad y serena todo lo que hay en nuestra vida y que enturbia nuestra felicidad.

Estas flores que María nos regala, son los pequeños y, a la vez, grandes milagros que ella con su bondadoso Sagrado Corazón, logra que volvamos a sonreír serenamente.