Llama de Esperanza

Hoy como siempre, los marginados como los emigrantes y cualquier ser humano que huye de la soledad y de la tristeza son signos de que Cristo sigue crucificado con cada individuo que no encuentra esperanza cuando la busca y siente el rechazo de los que le rodean en su país o en el lugar al que viene para encontrar una llama de esperanza en una mirada o una sonrisa amable que le ofrezca una persona generosa que sepa mirar en el fondo del corazón y no desprecie a nadie por su color de piel o su procedencia.

Veamos a Jesús en cada semejante y regalemos una mano tendida al que nos necesita.

 CRUZ INFINITA

Cruz que ilumina la tierra,

cruz que serena el mar,                                                                                   

cruz que salva y simboliza

la esperanza y la verdad.

Jesús continua muriendo,

en cada alma que se va.

Cruz triste de Lampedusa,

al Santuario Carmelita

llegaste con tu mensaje

de auxilio al emigrante.

No cerremos nuestros ojos

al que viene a buscar,

un soplo del aire fresco,

en un pequeño cayuco,

huyendo de la miseria,

de la guerra fraternal,

que sigue en tantos lugares,

del planeta y sin parar.

¿Cuándo dejaremos María,

Madre de gran Caridad?

De olvidar nuestro egoísmo

y tender puentes de Amor,

que nos lleven al gran Cielo,

donde reina la bondad,

del Gran Padre Creador.

Cada emigrante que muere,

hieren al buen Salvador,

son una espina clavada

en la frente del Señor.

Dejemos nuestra ceguera

y admitamos nuestro error,

el de no ver a un hermano,

al que viene con temor

de no ser bien acogido

cuando huye del terror.