Serenando Vidas

Nuestra Señora del Carmen, salió en procesión ayer, día de su Festividad. Su dulcificadora y serena mirada contempló la devoción de los medinenses en su peregrinar vital y bendijo con su sonrisa a los presentes  y a los ausentes, tanto los que dan mucho fruto con sonido o sin él como aquellos que con su silencio y su solidaridad, desconocida para la mayoría, pero no para la Madre Celestial.

Su infinita comprensión contenida en su Sagrado Corazón, serena las vidas de las personas aceleradas en la vida,como aquellas que en su tranquilidad les da una chispa de Vida Celestial a través de su Mano Protectora, a la que nos acogemos tanto cofrades como personas que admiran su Callada Vida al lado del Redentor y que puntualmente ayudaba al Salvador a obrar milagrosamente, como en las bodas de Cana, en las que pronunció las oraciones: “No tienen vino y haced lo que Él os diga”.

Ella es la Vid que alegra nuestros corazones y la abogada que intercede por los que siguen a lo sugerido por Jesús, pero también es defensora del pecador que en la Noche Oscura no encuentra la Estrella de la Madre para orientar de nuevo su vida al verdadero sendero que lleva al Padre Creador, que no es otro, que su Bendito Hijo porque es el Camino, la Verdad y la Vida , que será Eterna llevados de su mano y la del Sagrado Corazón de Cristo.