Natividad Salvífica

Joaquín y Ana eran un matrimonio muy feliz aunque tenían un enorme anhelo para que su dicha fuese completa, este deseo era tener un descendiente.

Algunas personas se burlaban de ellos porque no tenían hijos .Un día Joaquín cansado de estas bromas  de mal gusto ,decidió irse a orar al desierto para lograr que Dios escuchase su petición, tantas veces realizada en el templo.Estas oraciones se dirigían al Todopoderoso para que tuviesen un fruto de su amor.

Mientras Ana se dedicó a rezar una y otra vez para que el Creador les concediese un  hijo. Un ángel avisó a la esposa del lugar en donde se encontraba su marido para que no se preocupase por él.

Pasados unos días Joaquín regresó y después de unos meses  sus ruegos tuvieron una maravillosa respuesta, ya que Ana esperaba una preciosa niña , a la que llamaron  Mirian.

Aquella maravillosa criatura les colmó de felicidad porque además de bella, obediente, cariñosa era humilde , caritativa con todos los que la rodeaban y le encantaba ir al templo a rezar.

Mirian estaba dispuesta a entregar su vida y virginidad a Dios pero Él la tenía reservada para una gran misión para toda la humanidad.

Esta gran Obra era la de ser la Madre de su  Hijo Jesús, Salvador de los seres humanos.

San Joaquín  y Santa Ana  fueros premiados, por su gran paciencia. con el Gran Regalo de ser los abuelos del Mesías.

A veces el camino resulta arduo pero la confianza en el Padre Creador ,demostrada con la oración, siempre tiene su recompensa y suele sobrepasar nuestras esperanzas e ilusiones.