Lluvia de Rosas

Una lluvia de pétalos de rosa, recibía la imagen de Nuestra Señora del Carmen al salir de su Santuario medinense.

Las campanas replicaban de alegría junto con el latir alborozado de sus cofrades y devotos.

La procesión comenzaba el domingo, 16 de julio, con un fervor habitual y, a la vez, renacido cada año porque la dulcísima mirada de María recorrería los rincones de la localidad seguida por multitud de habitantes de la villa.

Al acabar la procesión, todos estábamos emocionados de haber ofrecido a Nuestra Madre el cariño de un novenario y un acompañamiento en su recorrido hacia su precioso Santuario.

MEDITACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN

Tu dulcísima mirada,

cada amanecer nos ilumina,

y nos serena al anochecer.

Cada día nos ofrece,

una nueva esperanza de hacer el bien.