Triduo Pascual victorioso

JUEVES SANTO

En la última cena, Jesús nos regala su cuerpo y su sangre a través de la ofrenda del pan y el vino.

Su infinito sacrificio es conmemorado cada Jueves Santo en los oficios en su honor celebrados.


VIERNES SANTO

El Viernes Santo, día en que Jesús murió crucificado, es símbolo de tristeza, pero no olvidemos que por su cruz fuimos salvados.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

Al amanecer del Domingo de Resurrección, esa amarga tristeza, será transformada en alegría intensa porque Jesús al resucitar ha sido, es y será por siempre glorificado.

Los sin sabores del Jueves Santo, en el que injustamente fue juzgado, azotado y clavado en la cruz un Viernes Santo, en el que murió perdonándonos, pero ahora en el Domingo cantamos alegres porque  Jesús vive para siempre ya que su sacrificio no fue en vano, pues tuvo la recompensa para Él y para nosotros de lograr una Vida Eterna sin dolor ni sufrimiento para toda la humanidad.

Recordemos y agradezcamos su Amor Sagrado asistiendo a las celebraciones del Triduo Pascual.

Para vivenciar el sufrimiento y la victoria de Jesús sobre la muerte, podemos acudir a los oficios del Triduo Pascual, cuyos horarios en el Santuario Nuestra Señora del Carmen, son los siguientes:

Jueves y Viernes Santo a las 18:30h. Sábado a las 23:00h. y el Domingo de Resurrección en los horarios habituales de 12:00h, 13:00h. y 20:00h.

Para poder meditar en nuestro corazón, todos los momentos vividos por Jesús, os ofrecemos este poema:

Paso a paso, hacia la Eternidad

Jesús, Cordero Divino,

urna del Amor Sagrado,

 en nuestra última cena,

vino y pan presentado,

esperanza de salvación,

sin mancha y sin pecado.

 Venerado y amado,

 inocente Jesús crucificado,

esperanza de eternidad,

ribera de los esclavos,

nunca nos abandonarás,

en la tristezas del mundo,

serás cruz de salvación.

De madrugada el domingo,

 oh! aurora sin final,

 milagro de salvación

 inocente Jesús Resucitado,

 nunca se vio nada igual,

 grandioso Domingo eres,

ondeas con Jesús la Eternidad.