Día del Domund

Si el domingo de la solidaridad somos generosos al acabar el día, nos sentiremos muy dichosos. Os recomendamos leer este cuento, para sentir como  María siembra de generosidad nuestros corazones.

LAS MANOS GENEROSAS

Era un domingo especial porque se celebraba el día del Domund.

Tomás y Elena, pasaron los canastillos como cada domingo. Durante la colecta, vieron con qué generosidad los feligreses se animaban a colaborar con el proyecto que el sacerdote había explicado con el fin de lograr que los presentes se entusiasmaran con la idea de remediar la sed de un poblado.

Pero lo que sucedió cuando llevaron lo recogido a la sacristía , fue algo inexplicable, ya que los cestillos rebosaban de monedas  y billetes. Elena y Tomás, se miraron porque lo que habían logrado se había duplicado en el altar de la Virgen del Carmen .

Nuestra Señora había multiplicado,  como su Hijo, la solidaridad de la gente con lo que faltaba para que el proyecto tuviese todo el presupuesto necesario.

Se lo comentaron al sacerdote y se fueron a casa tan contentos porque la Virgen les había regalado un milagro sencillo, pero fantástico a sus ojos infantiles.

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