Pensando en los demás… como Jesús

Reflexionando el profundo mensaje del “Hijo Pródigo”

Padre, dame la herencia

lamina 1

Cuantos hijos desagradecidos, piden o exigen su herencia a sus padres y luego una vez obtenida, no van ni a visitarlos.

Los padres se quedan desolados pero siguen amando a su hijo/a y esperando a que se arrepienta de su comportamiento inadecuado.

El hijo malgasta la herencia

lamina 3

Después que utiliza su tiempo y dinero de una manera incorrecta, generalmente piensa en su actuación y siente tristeza de no haber logrado la felicidad con el materialismo y el gasto superfluo. Pero… su soberbia le impide pedir perdón a quien ha tratado de un modo tan injusto.

Trabajando de jornalero

lamina 4

Cuando los malos amigos se van porque ya no pueden obtener más de esa persona, entonces piensa que la familia es la que apoya en los buenos y en los momentos difíciles.

Siempre podemos ser humildes y pedir ayuda a nuestros padres, hermanos, buenos amigos

Vuelta a casa

lamina 6

El Padre Dios, como nuestros padres nos espera siempre y piensa en que debemos meditar para ir a su encuentro.

Dios nos recibe con un abrazo lleno de amor, como al Hijo Pródigo porque su misericordia infinita siempre nos la dona como regalo en esta vida y, por supuesto, en el Reino de los Cielos.

El hermano se enfada

lamina 8

Muchas veces no nos alegra que los que están cerca de nosotros, consigan mejores metas en la vida.

Tener una casa o  un coche mejores o unas notas maravillosas… no logran arrancarnos unas palabras amables y sencillas como: ¡Me alegro que hayas conseguido…porque te lo mereces!.

Nuestra envidia, nos encoge el corazón y ofusca nuestra mente e incluso, como el hermano del Hijo Pródigo, no comprendemos el motivo o por qué lo bueno, no nos llega a nosotros y pasamos desapercibidos, cuando tenemos tantas cualidades por las que nadie nos alaba y nos aplaude.

Miremos en nuestro corazón y reconozcamos todos los talentos que Dios nos ha regalado y no seamos tan soberbios/as, sino que agradezcamos todo lo positivo, que será mucho, de lo que hay en nuestra vida, porque seguramente la ceguera de las quejas, no nos dejará ver y alegrarnos por todo aquello que tenemos.

Dejemos de querer volar como los pájaros, ya que somos seres humanos.

Soñar con lo que está lejos de nuestro alcance, nos entristece pero deberíamos alegrarnos por los obsequios más maravillosos que poseemos, que son la vida y la libertad.

No debemos renunciar a nuestros ideales, pero intentemos que sean alcanzables por medio de los talentos que Dios y Jesús nos han dejado, aunque deberemos aumentarlos trabajando por el Reino de Dios a través del Amor a los que nos rodean, nos caigan bien o no.